miércoles, 30 de enero de 2013

La terapia matemática



http://www.lne.es/oviedo/2012/05/24/terapia-matematica/1246384.html

"Mindfulness-científico-matemático". No creo que halla una ciencia más creativa que las matemáticas, siendo esta la base de cualquier estudio, por qué no utilizarlo como base para la terapia, aún siendo la palabra el fin último del trabajo psicológico.
Cuando en los mayores lo que va fallando es, precisamente, esa base con la que funcionar de forma autónoma, parece una gran idea volver a zarandear a la razón, que se va durmiendo, a través de la armonía, el ritmo y el placer de la música.
Si este esfuerzo requiere que, el individuo, ponga su atención fuera de sí mismo, esta aportación al trabajo terapéutico me parece redondo. 
Felicidades por esta aportación y gracias por su difusión.

miércoles, 16 de enero de 2013

Una luz en la sombra





Ejemplo de cómo arrojar una luz en la oscuridad. Los psicólogos no usamos herramientas administrativas para ayudar al "otro"... Usamos una linterna con la que acompañar por los caminos donde no hay farolas y se escuchan los lobos a lo lejos.
En un estudio que he hecho recientemente sobre "Vulnerabilidad a la Depresión", los resultados han sido que hay dos factores que predicen cuándo somos más vulnerables a padecer depresión (ese gran saco al que "nadie" le echa cuenta) y son los factores "Desesperanza" y "Rumiación".
Aquí mando un poco de luz para que no desesperemos. 

A light in the shadow...

Can we shed light on the darkness?
Psychologist don´t use bureaucratic tools to help the "other"... We use flashlight up the roads where there are no street lights and you can hear the wolves in the distances.
In recent study about "Vulnerability to Depression", the main results have been that there are two factors that can predict when we are more vulnerable to depression (a cath-all term) and these factors are "hopelessness" and "Rumiation".
Please, do not despair


lunes, 17 de diciembre de 2012

Psicopatías desapercibidas



Hay unanimidad en cuanto a que la última masacre de Estados Unidos es, eso, una masacre. Nos aturde, nos deja fríos, sin nada más que decir. Es en este momento cuando los medios de comunicación sacan tajada. Aprovechan que tenemos las defensas por los suelos para dejarnos seducidos con las historias de vida de cada fallecido... Y vuelta a empezar la rueda.
El estado mental de una persona que decide acabar con la vida de alguien es la de un psicópata, una personalidad disocial. Elige terminar con el derecho del "otro".
Pero si esa brutalidad se realiza de manera soterrada, ¿qué ocurre? Si no hay una violencia directa y sí de forma escalonada y pausada, entonces no es percibida por los otros y ocurre lo siguiente; no hay reconocimiento social del daño. En este caso, la víctima sufre igual, pero no tiene el colchón social de la empatía, la comprensión y el reconocimiento del daño. 
La práctica psicoterapéutica reside, principalmente, en reconocer el dolor del otro, allí donde la sociedad no puede llegar, ni comprender ese sentimiento de pérdida.
La vivencia de una víctima que ha sufrido la experiencia de un acto psicopático no reconocido es, tristemente, algo cotidiano y que acompaña al ser humano en su paso por la vida.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Yo soy una persona que...



La identidad es algo negociado con los otros. En este aspecto, el apego es una forma de negociar esta identidad. Concretamente, hasta los 6 años, donde se produce la primera apoptosis, parece ser que la formación del apego va a ser crucial en el desarrollo posterior.
Si me critican constantemente algo que no les gusta que sea, finalmente me comportaré con arreglo a dicha identidad, que al menos es una, la mía.
Podremos variar todas aquellas cosas que "digo que soy" pero que me hacen sentir mal, ya que las definiciones de uno mismo y de los demás hacia uno, tienen la características de ser subjetivas y, por tanto, sujeta a errores y matices. Es cuestión de creatividad y abstracción.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Cuando el poder secuestró la Historia



Dice el catedrático Ricardo García Cárcel, en su ensayo "La Herencia del pasado" que cada territorio (refiriéndose a las comunidades) ha construído su propia tradición cargada de mitos y, a veces, de falsificaciones. Que se han montado su propia película de los hechos, a veces omitiéndolos y otras tergiversándolos. Comenta que hoy, el presente, lo invade todo. Hace una reivindicación de la historia larga.
Exactamente igual hacemos cuando elaboramos nuestra propia historia, ya no desde lo social, sino desde lo individual. Creemos, inconscientemente, que lo que nos ocurre, nuestra experiencia, es una sucesión de hechos inconexcos entre sí y que no se pueden explicar a través de nuestra experiencia. Craso error y muy peligroso, pues es habitual la frase, tanto en psicoterapia como en la calle, "¿Por que me vuelve a ocurrir lo mismo, si yo huí de aquello que me pasó? Precisamente por huir y omitir la reflexión. Por esta razón es imprescindible, en ocasiones, la ayuda externa del que usa la linterna para iluminar aquellos aspectos del camino que hemos apartado por dolorosos con la excusa de protegernos.
Conocer nuestra propia historia, individual y social, nos hará más libre.