sábado, 16 de enero de 2016

Para que cosan en libertad




2016 y se siguen cerrando los telediarios (de la televisión pública) con la reflexión sobre cómo pueden sentirse determinados personajes deportivos multimillonarios si no se les aclara cada día que son los mejores del mundo.
Es una falacia decir que eso es lo que el pueblo demanda. Más bien una manipulación circense, un ejercicio de indecencia y un triste desapego.
Europa permite este juego maquiavélico, no obstante hay profesiones que deberían mantener altura de miras y no entrar en esa cueva, mantener la dignidad y hacer oídos sordos a aquellas sirenas que nos llaman con sus seductoras voces.
La federación europea (EHF) prohibirá que un jugador lleve un brazalete con la bandera gay como reivindicación, puesto que su país rechaza de pleno el derecho al matrimonio entre ciudadanos del mismo sexo. Cuando nos interesa, apelamos a la excepción y cuando no, nos aferramos a la norma. Qué peligroso es el juego de la palabra cuando el de enfrente no lo entiende bien.

Los profesionales de la psicología debemos trabajar con una ética y un respeto como principal guía, sin clichés ni deberías. El camino que el que se pone en tus manos va a construir es enigmático al comienzo del proceso terapéutico. Se parte del respeto y la libertad y nunca se da nada por sentado.
Es la libertad y la autonomía lo que hacen grande esta profesión.