lunes, 18 de febrero de 2013

El dolor inadvertido


Rodrigo Tavera


El artista femenino

Un pintor puede hacer la mejor versión en un lienzo del sufrimiento humano que yo haya visto nunca. A este pintor lo vi hace muy poco en una exposición en Sevilla y me emocionó. Me emocionó la angustia plasmada, el mito de Sísifo mejor versionado.
La carga del que tiene un sufrimiento mental es lo suficientemente grande como para no poder más y lo suficientemente poco evidente como para que pase inadvertido.
¿Hay algo que duela más que el dolor inadvertido?
No tiene sentido dirigirnos hacia la industria farmacéutica y a los gobiernos para que pongan cordura en su intento de meter a las personas en etiquetas, con nombres raros que asustan, que no describen nada ni, mucho menos, ayudan si nosotros, los que nos llamamos psicoterapeutas, no miramos a los ojos, no abrazamos el sufrimiento ni entendemos lo que hay enfrente, con el máximo respeto y compromiso de revolver en su basura, de mancharnos y asumir la envergadura de esa experiencia. 

El trabajo del artista es conmover... El del psicólogo es conmovernos, poner el corazón y la cabeza, asumir el dolor del otro y devolver esperanza.


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